Siempre he dicho que si Raskolnikoff no tuviera una disculpa para matar a hachazos a la prestamista sólo cabría achacarlo a falta de imaginación.
Por tanto, reconozcamos que nuestra ministra, al menos, tiene imaginación.
La cuestión que se deriva de su justificación de que no habrá dinero en I+D+i es la siguiente: cuanto todo iba como miel sobre hojuelas donde los actuales millones de desempleados estaban empleados, el ladrillo ascendía a toda pastilla y así todo lo demás, es decir, todo lo contrario de ahora, la inversión en I+D+i no sufrió ninguna subida espectacular.
Por lo tanto, no hay una relación causal entre bonanza económica e inversión en I+D+i.
No habiéndola, esta "justificación" de la bajada de la I+D+i porque la situación económica es mala, es una pura falacia
Y eso no está bien; de hecho, ni siquiera está medio bien.
La inversión en I+D+i depende de la voluntad del Gobierno, que la de la industria ya sabemos que es casi nula.
Al lado de los miles de millones que el Gobierno está poniendo en manos "ni se sabe de quien", lo que ahora se le niega a la I+D+i es el "chocolate del loro"; aquel con el que la marquesa quiso reducir sus gastos cuando el adminstrador le dijo que había que contener el "despilfarro" de los tiempos de bonanza
Ls investigadores, por lo menos, nos merecemos el respeto de que se nos ofrezca un argumento serio.
En realidad, somos todos los españoles - donde descansa la soberanía, según dice el art. 1 de la Constitución - los que nos merecemos ese respeto.
El que estemos entrenados - y bien sabe Dios con que aplicación nos entrenan siempre todos los gobiernos - en no recibir esa mínima muestra de respeto no quiere decir que aceptemos ese comportamiento; simplemente seguimos soportándolo, porque sigue siendo tan inadmisible como siempre que ocurre
Como en el caso presente.
La I+D+i es la única que nos puede sacar de este pozo sin fondo en el que nos meten estos liberales que no quieren que el Gobierno intervenga a la hora de las vacas gordas, para redisrtibuir sus beneficios via impuestos, pero todos quieren que a todos los que les vimos como las comían sin participar en el banquete, nos quiten el dinero, via impuestos, ese mismo Gobierno, para, a costa nuestra, no interrumpir su pitanza.
Sólo el exceso de las plusvalías que proceden de la I+D+i, como ha ocurrido en los tres primeros cuartos del siglo pasado, puede colmar la avaricia de los que jamás quieren repartir, ni siquiera lo que no es suyo.
Srª Ministra, seriedad y respeto; eso es lo mínimo que está obligada a darnos; incluso ahora cuando la coyuntura económica es mala.